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Buscando la excelencia I

Cuando un equipo empieza a jugar como lo hizo el Madrid, a partir de la expulsión de Albiol, ante el Getafe y la primera parte de San Siro con un final en que volvió a arrollar al Milan, es cuando cabe la pregunta, ¿qué nos falta para redondear el juego del equipo?. O como diría nuestro Presidente para poder alcanzar la excelencia.

Varias veces, a lo largo de la presente campaña, hemos comentado y debatido en esta página, el problema de los laterales. Empezó agravándose con el traspaso de Torres un jugador que cumplía bien en el lateral izquierdo y donde el míster colocó a Marcelo.

No parece normal que Valdano o Pedraza, le advirtieran del curso pasado donde Juande lo adelantó con gran éxito. Lo sabemos todos los que pisamos el Bernabéu, porque por la televisión es más difícil apreciar la colocación. Más adelante es su sitio con un magnífico control del balón, velocidad, regate y tiro.

Este problema lo ha solucionado Arbeloa, gran defensa que sabe que su principal función es defender y luego alegrías. Sabe contener al delantero y entrarle en su momento. Lástima que sea derecho, donde actúa Sergio Ramos que sigue sin coger la confianza de antaño. Aquí hemos dicho que creemos que es un central espectacular, porque tiene una condiciones excepcionales para ello. Y así era hasta que Luis en la selección lo puso de lateral.

Si comparamos la nómina de centrales, Pepe, Albiol, Metzelder, Garay y Sergio, todos magníficos con la ya vista de laterales, la descompensación de la defensa es evidente y conocida por nuestros rivales.

El Madrid necesita,al menos, un buen lateral izquierdo, para no desperdiciar, por ejemplo, la buena labor centrocampista de Lass bajándole al lateral derecho. Y estos jugadores no son muy caros e incluso se puede buscar en la cantera.

Para resaltar la importancia de este puesto, basta comparar el partido que hizo el milanés Pato en el Bernabéu y su poco juego en San Siro. Este agujero ha sido el culpable principal de los goles que hemos encajado.

Para acabar con la defensa, pedir una mejor colocación y mayor concentración en los balones al área por arriba. Definir si marcamos al hombre o por zonas, pero muy claro para evitar ese hombre libre del contrario que, de repente, aparece sin marca alguna.

Seguiremos haciendo este análisis, con la mejor voluntad del mundo, del centro del campo y de la delantera.

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